Re: entrega insiginas
Y se me olvidaba lo mejor, el regreso a casa.
Con la satisfacción de haberse superado, del deber bien hecho, la conciencia tranquila, y una punta de orgullo, regresas a tu hogar. Los vecinos sabedores de título te miran de otra manera, tu te ves, mas guapo, más alto, mas delgado, pasas la mano por tu frente y notas los rizos que hace años perdiste. Tu autoestima esta en su apogeo, desprendes magnetismo, poder personal, notas en cada mujer joven una mirada de fuego y deseo. La gente te abre paso.
El servicio doméstico, ordenadamente, pasa a tributarte el sentido homenaje de la gente humilde y sencilla, frente al lider que adoran, ya que sus emolumentos con los proveen a sus familias proceden de tu magnanima mano, y hoy, contemplandote, se ven, ellos tambien, mas seguros. El guarda del garaje, el portero de tu hacienda, tu chofer, ( si lo tienes), el jardinero, la mucama, las marmitonas, cocineras, pinches, asistentas y demás domésticos, hoy están orgullosos de su señorito, una vez más.
Y tu condescendiente, quitas importancia a la loa y halago, y sonries beatificamente, agradeciendo el homenaje que con en su modestia, te rinden.
Queda la entrada el hogar y el íntimo festejo. Para otro rato.
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