Ya estamos juzgados y condenados. Para ellas "todos somos iguales". A veces dicen con la boca pequeña que no, pero interiormente piensan que solo hay dos tipos de hombres:
El que engañó y el que aun no engañó por falta de ocasión.
Y la vedad es que somos unos santos

. La malas son ellas.
Seguro que la hija de la vecina vió salir a la mujer y se metió en la cama del hombre diciendo que estaba helada de frio.
