¡Qué bien!
Los vendedores de palomitas (y de Agua de Valencia by Juan since 2009, Anguilla style) están de enhorabuena.
Ya estoy pegao al sofá esperando un nuevo episodio
(Veo que no hay arruga que se le resista a un buen gallardete AZUL de la taberna, porque imagino que llegaría hecho un higo).
Por cierto, que no hay nada como la tortilla de patatas de mamá
