
27-09-2009, 16:45
|
 |
Hermano de la costa
|
|
Registrado: 25-06-2009
Localización: Mediterráneo
Mensajes: 3,098
Agradecimientos que ha otorgado: 896
Recibió 1,171 Agradecimientos en 500 Mensajes
Sexo: 
|
|
Re: Travesia accidentada
Cita:
Originalmente publicado por LEVIATHAN
|
Hola Leviathan! Nosotros también te mandamos recuerdos, y los perros unos lametones, sobre todo López que se quedó apasionao contigo.
De cómo conocimos a Leviathan y volvimos con él a Badalona:
Estábamos en el muelle del varadero de Sant Carles de la Rápita con el perito de la compañía de seguros, cuando se acercó un chico atraido por el Blue Alachar. Esto se debía a dos motivos:
1) Que unos días antes, había visto navegando por esas aguas una goleta parecidísima de unos amigos de la Capitana del puerto, la cual había comentado que era muy bonita, y tenía ganas de verla por dentro
2) Porque vio el gallardete de La Taberna del Puerto ondeando al viento.
Se presentó a nosotros como un cofrade de LTP y -cómo no- le ofrecimos una cerveza que aceptó con gusto. Yo enseguida adiviné por su acento que era de Zaragoza, y esta coincidencia hizo que la simpatía mutua fuera instantánea.
Nos contó que estaba lijando y pintando la obra viva de la lancha de un cliente suyo, y que también su velero lo tenía en el varadero para restaurarlo.
Mientras solucionábamos la reparación de nuestros motores, Luis -que ese es su verdadero nombre- pasó muchos ratos de charleta con nosotros en cubierta... Hablábamos sobre este foro, sobre el puerto, sobre su escuela de vela, anécdotas sobre las clases, experiencias navegando... y al final ya parecía que nos conocíamos de toda la vida.
Como Juan había venido en coche después de su reunión en Valencia, estábamos pensando en que fuera navegando solo a Badalona, mientras que yo volviera por carretera para llevar el automóvil
-Juan, a mi me encantaría acompañarte
-Ah, pues yo encantado, así no voy solo
-Me estáis dando una envidia... yo también quiero ir
Decidimos entonces que iríamos todos navegando hasta Badalona y que ya iríamos después a recoger el coche.
Y así fue: Luis apareció al día siguiente a bordo con una hipermegabolsa llena de equipos de navegación, desde traje de agua y forros polares, pasando por instrumentación de todo tipo, GPS y hasta un lápiz de rayo láser que no veáis cómo señala las estrellas, además de una botella de cava y una sandía enorme y buenísima.
A las 16,30 poníamos en marcha los motores después de haber arranchado todo y haber hecho unas tortillas de patata para el camino, y con una previsión de poco viento y poca mar -fuerza 2-3 de Leste- salíamos del puerto rumbo Badalona.
Desde que salimos entre puntas hasta que llegamos a mar libre pasó más de una hora en la que navegábamos a palo seco y con muchísima precaución siguiendo las indicaciones de Luis, las cuales nos sirvieron de gran ayuda, porque nos daba bastante yuyu volver a tocar fondo. La verdad es que hay un canal de unas cinco millas señalizado con boyas, pero ir con alguien que se conoce la zona como el pasillo de su casa da mucha tranquilidad.
La travesía fue agradable y tranquila, pero como Luis la vivio mucho más intensamente que yo, que me encontraba cansada y pasé muchas horas durmiendo, me gustaría que la contara él, que seguro que puede hacerlo con mayor precisión.
Sólo sé que Luis iba todo el tiempo pendiente de las balumas de las velas para llevarlas trimadas a la perfección en todo momento, rectificando cuantas veces hiciera falta para sacar el mayor rendimiento posible al barco. También controlaba la derrota cada cinco minutos, para lo que sacó la carta y los instrumentos a la mesa de la toldilla, donde tomaba demoras y hacía calculos constantemente.
Se quedó entusiasmado con un viejo locata de Juan, preguntándose dónde podría conseguir uno de segunda mano; y porque no le sacamos el sextante, que sino, fijo que se pone a hacer cálculos también con él jajajajaja.
Hicimos muchas fotos por el camino como recuerdo, que compartiré con vosotros esta noche cuando tenga un rato para colgarlas
Al llegar a Badalona después de 20 horas, agarramos el troncomóvil y nos volvimos los tres a Sant Carles, donde nos despedimos de Luis hasta la próxima ocasión y mi Capi y yo regresamos a nuestro puerto base por carretera, con mucha morriña de los días estupendos que habíamos pasado en ese puerto maravilloso.
__________________
MariGota
Editado por Gota en 27-09-2009 a las 20:12.
|