Gota, es tu López Chucho
perro de raza inmunda

al que con agrado escucho
al ladrar lo que su pecho inunda.
Fue a su estómago de relleno
una buena ración de plomo,
¿esto es paja?, ¿será heno?
da igual, yo me lo como.
Se puso el chucho malito,
apenado, cabizbajo, muy triste,
ni siquiera ladraba un poquito
y esto es cierto, no es chiste.
Toda la Taberna pasó por su cama
la cola llenaba todo el puerto,
¡parecía Edita, tanta fama!
mas el tiempo curó el entuerto.
Hoy López rie alegre en casa
su felicidad no tiene cota,
no sabe aún lo que le pasa...
...por el camino llega Gota.
Me peddonen ustedes vosotros la métrica, pero es que como soy de letras no se contar... y además, tengo prisa (no, no tengo nada que ver con el grupo editorial, si así fuese se iba a enterar más de uno...)

