Me alegro mucho por nuestra cofrade y su barco... el relato de cruiserlog es espeluznante y, no por repetido es menos cierto, cuando suceden estas cosas nos damos cuenta de lo frágiles que nosotros y nuestras construcciones somos frente a la naturaleza desatada.
Descansen en paz los muertos y repónganse cuanto antes los heridos.



por la supervivencia!!!