Que faena Atnem, que dificil nos están poniendo esto, vengo de otro hilo en el que se habla de la navegación de ántes y la de ahora (OTROS TIEMPOS). Y es que esta es la verdadera imbecilidad que tiene la navegación a vela en nuestro pais, te pueden negar una ilusión o un proyecto porque -con arreglo a derecho- el alcance de la luz de la boya no sea el suficiente o porque no has previsto la antelación del aviso a SM. Lamentablemente, esos decretos los hacen y firman gentes muy alejadas del mar actualmente y desconocedores del todo de la náutica de recreo. El funcionario solo los aplica, con mejor o peor criterio, por salvar su culo, tal vez lo aplique en todo su rigor, es decir cumpla su trabajo estrictamente y encima en el plazo que la ley y los medios le permiten.
Probablemente le han prohibido tener criterio.
Tal vez no sea este el hilo adecuado para defender el trabajo de ningún funcionario, pero pienso que algo tiene la Capitania de Barcelona, o la DGMM, tal vez unos ineptos que ni siquiera son funcionarios dirigiéndola.
Cita:
Originalmente publicado por Jadarvi
Lo que es una pena es que a este funcionario que se ha cargado una regata "por error" die vaya a meterle un puro de tres pares... si esto se hace en una empresa privada, el responsable se encuentra en el paro en menos que canta un gallo...
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12 años en una empresa privada y 12 en la administración me dicen que estás equivocadísimo. Errores... peor aun, delitos, de personajes reconocidísimos de muchas empresas privadas, no solo no acaban con su carrera, sino que a veces encumbran a los que los han perpetrado. Como funcionario, enfrentarte a gabinetes de abogados PRIVADOS, e influencias políticas de algunos personajes de numerosas empresas PRIVADAS, te puede suponer la ruina, profesional e incluso económica, si SOLO te ampara la legislación. Incluso, en algunos gremios y lugares puede peligrar tu integridad personal si las 'empresas privadas' son una suerte de mafia.
Iría a más, pero tal vez no es el sitio ni el momento.
Dirige tus ataques a los redactores de las leyes, tristes y aburridos juristas de puesto garantizado y rápido copipegui, incapaces de leer y recapacitar sobre lo legislado.