Cita:
Originalmente publicado por Jadarvi
Pues mira, no sé si te ha pasado, pero con marejada y a vela, nada como un buen timonel que, entre otras cosas, presta atención a la llegada de las olas que el piloto automático no puede ver... corres más y el barco balancea menos, precisamente por ese juego entre el timón y la ola que un caña con un mínimo de experiencia puede lograr y un piloto automático no conseguirá jamás...
   salud!!!
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Exacto, Jadarvi!
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Sobre el autor y su personaje:
Son dos personas distintas. Puedo escribir un libro sobre un serial killer, o un nazi, o un maltratador de animales y poner todo el relato en boca de este personaje, sin que signifique para nada que comulgue con su pensamiento (Dios me libre). Es importante hacer siempre la diferencia entre autor/narrador.
Quien habla así es el personaje creado por Reverte, un viejo capitán de la mercante, curtido por el salitre y sus muchas millas de servicio entre Cádiz y Nueva Guinea. Un viejo lobo de mar, que se sabe su oficio, y que tiende a mirar al resto de la humanidad desde lo alto de su puente de mando.
Además el cuento empieza con estas palabras, una provocación a todas luces, cuyo propósito es pintar con un solo plumazo la personalidad del narrador y, de paso, enganchar el interés del lector gracias a un
incipit (como decimos nosotros, los idiotas de letras, hombre, Chipiron, hoooooooooombre

) contundente.
Sea como sea, de todos modos, el estilo del autor es lo de menos. Tratamos de saber si la electrónica inhabilita o no las aptitudes de un marino.

