Eran otros tiempos. Ahora cualquier imbécil puede llevar un barco a base de apretar botones y con una terminal de satélite; pero entonces todavía quedábamos hombres en los puentes, en cubierta y en los sollados. Hombres para palear carbón empapados en sudor como en la boca del infierno, o pasar días con el sextante en la mano, en mitad del Atlántico y con mal tiempo, acechando la aparición del sol o de una estrella para determinar latitud y longitud sobre una carta náutica. Hombres para destrozar un burdel en Rotterdam, secar un bar en Tánger, o mantenerse al timón con olas de ocho metros mirando al capitán silencioso y acodado junto a la bitácora como quien mira a Dios.
Arturo Pérez-Reverte
¿Os imagináis en la actualidad a un escritor escribiendo con pluma de Oca ? O más bien utlizando un ordenador con un sofisticado y completo editor de texto, con correción, búsqueda de palabras, sustitución , etc. etc
