Dios nos pille confesaos y a ser posible completamente empapelaos de todo lo que te puedan llegar a pedir. Realmente los de tráfico han hecho buenisima a la G.C.; su prepotencia y arrogancia ya es legendaria.
Esperemos que los náuticos ya tengan otros hábitos de servicio y no confundan las prioridades: servicio público y control de los infractores, pero eso no quiere decir parar a todos lo que navegan ni establecer controles a la salida de los puertos con lanzatorpedos por si acaso.
Bueno, parece que nos lo quieren complicar cada vez más.
Saludos y unas

para pasar el disgusto.