Pos yo tengo que reconocer que el día de autos:
a) Rompí mi solemne juramento realizado hace ya años de no volver a participar en una regata, y mucho menos en una regata de Club
b) No sólo no sentí remordimientos ante la ruptura de uno de mis principios fundamentales, sino que me alegré de hacerlo
c) Aunque las condiciones eran absolutamente adversas al tipo de barco y quedamos muy cerquita de la cola en tiempo real (en compensado no lo sé y tampoco me importa demasiado), me lo pasé teta haciendo bordos primero, y luego disfruté como una enana de la navegación con el spi
d) Fue un placer compartir regata, navegación y cervecitas con el patrón y el táctico, así da gusto no sólo navegar, sino hasta regatear
e) Aunque los perdimos de vista enseguida (ellos se fueron muuuuuy por delante) fue también un placer volver a ver a Gilinas y su santa, a ver si coincidimos pronto en algún otro evento
Hala, yastá, eso es todo lo que quería decir
kendwa
