¿Sabes que pensé, Blanca? Valió la pena haber tenido la ilusión por hacerlo. Sin darme cuenta he estado eufórico esperando el momento durante dos días; y por eso valió la pena. De todas maneras quizá lo vuelvan a invernar por aquí otra vez, y volvera la posibilidad de otra ocasión. O quizá esté de paso y vuelva. Ya veremos, tampoco me amargo por ello. Tengo salud y un precioso velero que me hace vivir momentos únicos. ¿Qué más se puede pedir?
Salut i bon vent!!
