Re: Terminología náutica
Los barraganetes de las brazolas adquieren entidad inolvidable cuando un contramaestre natural de la Pobla do Caramiñal pone en tus manos una piqueta y te ordena que los sanees. Especialmente dignos de recuerdo son los puntos en los que los barraganetes se incardinan en el galápago.
También eran divertidas, aunque ya no se usan, las escotaduras de alojamiento de las galeotas. Si te pasabas de pintura, la galeota no entraba y los cuarteles quedaban descuadrados; si te quedabas corto, en dos días volvía a aparecer el óxido. Y el óxido es inaceptable en un barco como manda dios. Ya te puedes matar a baldear hasta hacer que los tapines de las coñeras salgan por los imbornales, o fregar cubierta hasta dejar el alefriz al sol, que si tienes óxido, aunque solo sea un poquito en una abolladura del branque, el barco está sucio.
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