En realidad cuesta poco echarle una mano a un colega. Un navegante, que ha hecho de la afición de muchos una forma de vida.
Gente como él, son prueba viva que la naútica no solo es para Millonarios. Ya se que toda la taberna lo sabe, no obstante su presencia en los mares la juzgo una excelente contribución, a la naútica en general y al lado rómantico del mar. Romanticismo que para algunos es MUY DURO mantener.
Venga HUUB, mucho ánimo.

