Pues yo, pese a todo, echo mucho de menos el skyline de Barcelona donde pasé buenísimas horas y navegadas, supongo que cuando vuelva la próxima vez me gustaría ver la ciudad y la costa desde otro punto de visa distinto, y no es que esté a favor de esas torres enormes de las ciudades de costa, pero se convierten en puntos de referencia y atalayas para conseguir vistas únicas... Aunque para eso ya tenéis el Tibidabo.
Buenas fotos y mejores recuerdos.
Un saludo desde la meseta
