Aún sobrecogido por la dureza de las imágenes

, la crudeza de la climatología

, el ambiente hostil en que os movistesis

, el patético material con que tuvisteis que bregar

... creo que el título os lo teneis bien merecido.



Ha sido un verdadero placer compartir mesa y mantel, viandas y bebendas, risas y risos (uy, perdón por el palabro) con tan aguerridos marinos, gente de espíritu indomable. Con creces merecido el arete que luces, querido Urtzi... y cum laude merecedor del trofeo ofrecido por el ilustre Roger Rabbit.
Insisto. Gracias por vuestra visita... y gracias al Capisol por hacerla posible.


