Cuando la tecnología permite dar gato por liebre es necesario que los consumidores se apoyen en datos como el stix, y con eso no digo que los astilleros engañen, pues sinceramente
no creo que lo hagan. Normalmente suelen engañarse los consumidores mismos haciendo caso al corazón, pues los barcos enamoran. Por eso, estoy totalmente en contra de la afirmación que se ha dicho aquí de que la Verdad nos hace libres. En realidad, la Verdad nos hace esclavos de nuestros errores y ese es el gran delito de los mensajeros.
Asimismo, también está claro que el stix no lo es todo: cuando era un chaval solía decir que no hay barcos malos, sólo barcos mal mantenidos.
saludos y gracias a cedemont por, en este caso, hacerme libre (que tengo un barco con un stix que te cagas



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PD: sin acritud, que sólo se trata de una reflexión general autocrítica sin ánimo de polémica