Me encanta ir a hoteles con este estilo minimalista, funcional y moderno. Me transmiten una fría asepsia que agradezco en un sitio por el que pasa mucha gente desconocida y donde voy a estar un par de noches.
Pero no concibo mi barco así. Mi barco es algo muy personal, muy mío, más cálido y acogedor.
No se si he logrado expresarlo bien, pero yo me entiendo.
Pero para gustos colores.
