
Bienvenidos de vuelta , y no os preocupeis por una contrariedad , que porque se rife una vela

no se amaga una singladura

. Lo que os pasa es que de tantos años de mar, se vuelve uno más sencible y las malas caras o malos gestos, duelen más .
Un fuerte abrazo y

felicidades por el sueño hecho realidad .