Algo, en mi suprema ignorancia, he hecho mal, pues tras escribir mi propia experiencia en el asunto que nos ocupa en este hilo...no la veo por ninguna parte... Repito pues..., a ver ahora.
En dos ocasiones me he visto metido en muy, pero que muy mal tiempo. Barco de vela en el Átlantico y atunero en el Indico. Narraré una de ellas.
Travesía: Funchal (Madeira)- Palma de Mallorca. Noviembre de hace muchos años. Velero Ocanis 50.
Navego solo en un "delivery" para la empresa de charter que se ocupa de la explotación comercial del mismo. Ya había hecho otra similar mal acompañado.
Tercer dia. Viento fuerza 3-4. Ciñiendo bastante. Empieza a llover. Anochece. A la litera. Vigilo cada poco, asomando el hocico por cubierta, en calzoncillos. Estoy mas solo que la una en medio de la nada. Me acuesto otra vez. Aumenta el viento, me asomo, no parece mucho. Me acuesto. Primer pantocazo. Bueno, me digo, es normal para lo que hay fuera. Nada grave. Me asomo. Nada. Todo bien pero hay algo mas de viento:¿ 4-5? Miro el barómetro, no se ha movido. Sera una racha pasajera. Litera. Otro pantocazo. Arriba otra vez. Me asomo, si hay mas viento. Anemometro ya en 40 fijo y rachas de 45. De reojo veo el barómetro que ha bajado bruscamente. Empiezo a oir ese silbidito poco tranquilizador en la jarcia. Hay que hacer algo. Me visto, la ropa de agua, otro pantocazo ya mas serio, las botas de agua, el gorro de lana, las rachas ya son mas continuas, algún rayo, el arnés, la frontal.... mierda de tiempo perdido. Cuando ya estoy por salir oigo ese ruido infernal que hace una vela cuando se rasga y rompe. El barco quiere atravesarse. y bueno para no contar batallitas que no es el caso, si no a aprender compartiendo. Lección: Que hay que prever, especialmente antes de acostarse, que el tiempo puede empeorar súbitamente sin previo aviso. Y que es mejor rizar antes que después. Sobre todo si vas solo. Ahora, solo y acompañado, meto un rizo cuando anochece. Por si acaso.

