O operarte la nariz y ponerte peluquin, como el Dioni

Hoy he soñado con ese velero. Un grupo de cofrades se reunian para rescatarlo y restaurarlo sin gastar un céntimo.
Uno de los cofrades tenía un astillero y no dejaba sitio para la restauración. Había un calafate que se encargaba de la madera de la cubierta etc, un soldador que restauraba el casco de acero y todos los inoxidables, un mecánico que se metía con los motores, un electrónico que reparaba los equipos de navegación, un electricista que reparaba bombas de achique etc, un tapicero que hacia colchonetas y toldos, un pintor que dejaba la obra muerta reluciente, y yo era la decoradora que me encargaba de que todo quedara precioso
Después lo anunciabamos como el barco del amor y se alquilaba para parejas enamoradas que quisieran tener una noche romántica a la luz de las velas en una calita lejosde los curiosos. BarryGon era el cocinero y preparaba unas bandejas preciosas adornadas con pétalos de flores.
En cubierta había una jaima con antorchas y las cofrades mas guapas (como Sonrise, Bohemia y Polen) servían la mesa vestidas con túnicas, collares de flores y la mejor de sus sonrisas, todo ambientado con música suave.
El barco del amor se ponía de moda y venían cada vez más famosos millonarios. Les metíamos un sablazo brutal a los clientes, y al final de mes se repartían los beneficios entre todos.
Soñar es grartis

