Seguro que este hilo durará poco aqui arriba, pero cuando el mar no nos quiere y nos sentamos a admirarlo, nada entona tanto ni nos trae tantas añoranzas de historias y amigos como esa tertulia, algunas veces con otros y otras con nosotros mismos que tomándonos una copa y dejándonos llevar por lo que nos cuentan tipos como el Marqués o recuerdos que viven en nuestro interior. ¿Quién no habría querido ser Ahab y enfrentarse al Mobby Dick de nuestra infancia?.
Dijo Churchill "Un whisky es el vehículo que me permite hablar con cualquiera"