En su alazán caballero
(¿es que no hay otro caballo?),
vistiendo calzas y sayo
botas altas, y un sombrero,
reventándolo y sin paje
y huyendo de la Justicia,
en dirección a Galicia,
cabalga Heredia, el malaje.
¡Ozú! que perra, er de Huerva,
que sobrao de afisión,
que murga con lo der Recre,
¡era der Birbao Colón!.
Y ensima, que no se calla,
¿y como no? me porfía
y además me desafía
y me tirda de canalla.
Eché mano der facón
y se vería en un brete,
de no ser por er corchete,
que me vió desde er barcón.
¿Y qué curpa a mi me pierde,
que er Regidor tenga a honor
ser de pencos sabedor,
y se encapriche der
verde?.
Heredia aún no lo sabe,
más el camino que traza,
lo lleva hacia otra raza,
pues va hacia el almohade.


A ver si Muñoz seca mejora esto


