Re: Maniobrar elegantemente, con cordialidad
Va una ronda y comento mi particular amarre.
Normalmente siempre toda la maniobra la realizo solo, así que punta de velocidad, entrada casi a remo y a correr de un lado al otro.
Pero un día mi almiranta se anima a ayudar, tenidendo a su favor que atiende todas las instrucciones textualmente (como debe de ser ¿NO?).
Pues marcha atrás, popa enfilada, yo fuera y con bichero en la mano esperando se acerque el muelle y viendo que la corriente y el viento estaban imprimiendo más velocidad de la deseada se me ocurre ordenar: PARA y efectivamente, la almiranta, escrupulosa, disciplinada y textual, me hace entrega de las llaves de la nave, dejándola sin impulso ni gobierno (se tiene que mencionar que había cierta corriente y viento que impulsaba el barco al muelle, sin nada que lo frenara). Agradezco a los marineros su presencia (nunca requerida en mi propio puerto), pues con los pies pudieron deterner el avanze del barco evitando el trastazo y aplastamiento mío, así que OJO CON LAS ÓRDENES DADAS, reconozco públicamente que METÍ LA PATA al no ordenar textualmente (da un poco de marcha alante) en lugar de (para) que significa eso, adiós a motor estes donde estes o como estes.
Creo que me es aplicable el dicho español de que donde hay capitán no manda marinero o escucha al maestro por burro que sea, por lo tanto aplicar siempre cordialidad o en caso contrario, no mandes a nadie.
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