Lo tuyo si que
es un ejemplo de ponerle buena cara al mal tiempo.
Supongo que al fontanero de la prImera operación de apéndice lo habrán trasladado a la Antártida después de pasarlo por la quilla setenta veces siete

. Que barbaridad, que montón de complicaciones.
Bueno, a ver si ahora has dado con un buen profesional y te recuperas rápido para que no se enfríen esas ortiguillas. Por cierto, que yo también las he visto en Castellón y Valencia.
Salu2. Carmelo ( O L A J E )
