Una fantástica iniciativa el salón.


Y una buena noticia el que ese pariente de Rufino encontrara un hogar.
Estoy de acuerdo en que un perro hay que poder cuidarlo y, sobretodo, proporcionarle esos paseos fuera de casa que necesita.
Pero un gato es diferente. Es independiente, no es amigo de salir de su territorio, o sea de casa, y puede quedarse solo sin demasiados problemas, con tal de que se les porporcione agua y comida, amén de que hacen sus necesidades en la bandeja de tierra desde bebés.
En casa tenemos ahora tres, son demasiados quizás, pero cada cual ha venido con su historia a cuestas, aunque desde luego ya no caben más.
Pi, llegó hace unos diez años tras morir Bicho con 16 años, que era hijo adoptivo de Luky que también estuvo en casa unos 15 años y. Cuando murió Luki, Bicho cogió una depresión que le hizo hasta perder casi todo el pelo. Vino Yeti a casa y, poco a poco, se recuperó. Este es Pi ahora:
Luego murió Yeti y Pi se quedó solo,así que llegó el quinto gato, que por eso se llama Qinta.La encontré al borde de la carretera junto al cadaver de su madre atropellada y en muy mal estado.
... y hace un par de meses, otra gata parió en el campo cuatro gatitos y nos los repartimos entre unosamigos. A nosotros nos tocó Luna.
Estas son Quinta y Luna (es luna nueva, o sea negra y nuestro tercer gato negro):
Animaros, que un gato es una buena compañía.
Salu2. Carmelo ( O L A J E )
