Gracias por colgar las crónicas, Gracy, así sabemos de estos Cibelungos que, como siempre, se lo montan de película.
He leído que verán a Martín, un uruguayo que conocimos en el Pacífico guapo guapísimo y que con su pareja, no les permitieron entrar a Australia para tener allá su bebe porque no tenían una hoja entera del pasaporte en blanco (pa flipar, oiga, con estos australianos)

Es curioso lo pequeño que es el mundo de los navegantes.
Me alegro de que el Cibeles ya esté fuera de latitudes tropicales, ahora empieza la parte más seria y os deseamos buen tiempo, solete, mares tranquilos y que disfruteís de esa aventura.
Un abrazo desde BCN