Re: tensión obenques y combar el palo
Saludos cofrades, adjunto un articulo relacionado con el tema que en su dia guarde con mucho aprecio en mis favoritos. Espero sirva de ayuda.
El articulo lo tengo guardado de un enlace del portal de los barcos:
El Trimado del Palo.
“El patrón debe saber lo que quiere y lo que puede esperar de su barco, y recordar que un palo en su sitio debe ir acorde con el resto del aparejo.”
Por ejemplo, no se debería trimar el palo para compensar el embolsamiento de unas velas excesivamente desgastadas. Sin embargo, tratándose de un reglaje esencial en cualquier embarcación a vela tanto para el rendimiento como para la seguridad, Antares ha considerado necesario este repaso de lo esencial que hará que nuestro barco rinda más en regata o disminuya sensiblemente el tiempo de una travesía y evitemos roturas, siempre costosas económicamente en el mejor de los casos.
Existen múltiples arboladuras: Aparejos a tope de palo, fraccionados, autoobencados, con crucetas retrasadas, incluso sin otra sujeción al casco que la fogonadura. Nos ocuparemos de los aparejos a tope de palo por ser los más comunes en crucero.
Aparejos a tope de palo
Un aparejo a tope de palo es aquel en el que el estay arraiga en la perilla. Es el más extendido en crucero por ser más recio y requerir menos trimado que los fraccionados. Llevará normalmente enormes génovas, con mucha más superficie que la mayor, desplazando a ésta en la función de principal fuerza de empuje. Cualquier mástil, antes de nada, debe estar totalmente vertical sobre la línea de crujía sin caer a ninguno de los dos costados. Para comprobar esto existen infinidad de métodos, bien mirando el barco (siempre sin escora) desde la prolongación de la línea de crujía con un nivel, bien tensando con algún peso (un garrafa de agua, por ejemplo) la driza y marcando el punto de contacto con la regala en un costado y luego en el otro y corrigiendo de modo que la marca coincida.
Tanto si el palo tiene una sola cruceta como si tiene más, empezaremos igualmente por dar la tensión igual necesaria a los obenques altos, luego a los bajos y por último a los medios si hay más crucetas. La mejor manera de comprobar la verticalidad consiste en tumbarnos mirando al cielo sobre la cubierta, con la cabeza apoyada en la parte de popa de la base del palo y mirar a través del carril destinado al grátil de la mayor hasta la perilla. Más tarde, navegando, haremos constantes visitas a este sitio para comprobar el efecto de las variaciones. Daremos el perfil más centrado y recto posible con el mástil pinchado antes de salir al mar, procurando que no haya torsiones extrañas entre crucetas, luego colocaremos las velas y haremos los ajustes más delicados navegando.
Si no tenemos prisas, para esta segunda parte debemos esperar a un día con un viento fuerza 3 Beaufort y sin mar formado. Esta actividad es siempre mucho menos engorrosa cuando alguien nos echa una mano. Si lo hacemos solos los continuos bordos harán que tengamos que ir muchas veces de la rueda a los obenques.
La mecánica en el mar será la siguiente: Si ciñendo el tope de palo cae a sotavento hará falta más tensión en los obenques altos. Para dársela trabajaremos siempre con el de sotavento, viraremos e igualaremos el nuevo sotavento. Es importante hacer los cambios muy poco a poco, una o dos vueltas como mucho o unos milímetros si utilizamos una regla para medir desde el arraigo hasta la rosca. Bordo, vuelta, bordo, misma vuelta al otro lado…Si la perilla cae a barlovento, por el contrario, sobran altos. Si es la parte media del palo la que va hacia barlovento, sobran bajos, y viceversa.
Con más de una cruceta debemos aplicar el sentido común y tener muy claro de que forma actúa cada elemento sobre los demás, incluidos los bajos y los de sotavento. Por ejemplo, si la perilla cae a sotavento en ambos costados esta claro que falta tensión en los altos, pero si uno cae a sotavento y el otro barloventea, quizás sea preferible largar algo del que barloventea.
El mejor trimado es el que aplica solo la tensión necesaria, sin hacer sufrir al palo. Si hemos conseguido un buen trimado, pero el carril de la mayor toma formas extrañas en las secciones sin cruceta se debe a que hay demasiada tensión, así que volveremos a largar todo y empezar a dar bordos de nuevo para conseguir el mismo resultado sin tanta tensión.
Lo más adecuado es utilizar el tiempo y los bordos necesarios, y una vez conseguido un buen resultado poner pasadores en los tensores y marcar con un buen rotulador o cinta todos los obenques, así la próxima vez que desmontemos el palo no necesitaremos repetir la operación. A la larga, sin embargo, no debemos confiarnos; los materiales ceden, se rompen y son sustituidos, los cascos se deforman…tendremos que volver a trimar pero no tan a menudo si marcamos bien los cables. Hay que tener en cuenta que en este tipo de aparejo el área en la que se solapan el génova y la mayor puede llegar a ser bastante grande.
Es perfectamente normal que un génova grande cazado en ceñida de forma óptima desvente algo el gratil de la mayor, a pesar de lo poco estético que esto resulta, sigue siendo la mejor forma de aprovechar el flujo laminar del viento, ya que de otro modo tendríamos que soltar algo de escota de génova perdiendo eficacia en el cómputo total. No debemos dar a este palo ninguna reflexión mayor de la que tenga de astillero, puesto que las enormes tensiones que comban el estay a sotavento provocadas por el inmenso génova, trabajando conjuntamente con los obenques, ya empujarán el centro del palo hacia proa.
Para contrarrestar la combatura del estay será necesario tensar el back. Esto, conjuntamente con el pajarín y la trapa nos servirá para aplanar mayor abajo y darle algo más de twist arriba. Al perder tensión los obenques altos todo el aparejo caerá algo a sotavento, conjuntamente será beneficioso para el andar del barco. Si el barco tiene un baby-estay regulable será conveniente cazarlo para flexar también la parte inferior del palo, pero esta flexión no servirá para dar tensión al estay, así que seremos muy moderados.
Con crucetas retrasadas nos ahorraremos algo de trabajo, es una configuración más habitual en fraccionados que tope de palo, pero no es una excepción. Al cargar la racha el palo flexará solo aliviando la mayor, y al disminuir la tensión volverá a su sitio solo.
Algunos barcos de diseño más antiguo tienen dos juegos de obenques arraigados unos más a proa y otros más a popa. En este caso los obenques popeles siempre llevarán menos tensión que los proeles, facilitando la flexión del palo a proa, largados lo justo para controlarla. Sin embargo no conviene olvidar que el mástil aguantará mejor la compresión con mayor verticalidad, a mayor flexión mayor presión transversal que podría acabar en rotura. Por eso tensaremos el backestay solo hasta cierto punto, luego es preferible un génova más pequeño (o algo más enrollado) y volver a quitar tensión al back.
Unas y sardinitas.
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"Los iluminados quiza nos deslumbren, pero los verdaderos maestros nos sacan de la oscuridad".
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