Unas

para comenzar el día con energía.
En mi opinión, una de las ventajas que proporciona la navegación a los que la practican es la educación a vivir con lo esencial, pues en el barco no se pueden llevar más cosas de las estrictamente necesarias por motivos obvios
1.
Personalmente, tengo tendencia a estibar lo que yo denomino "porsiacas", que son esas cosas que nunca usas, pero que llevas "por si acaso".
Hace unos días, hice un repaso general y deseché una caja grande de "porsiacas". Y, aun así, creo que aún estibo más cosas de la cuenta. De entre los desechos, alguno tuvo que volver a bordo (alguna herramienta) cuando me di cuenta de que me hacía falta.
La preguntas son:
- ¿Qué llevas a bordo sólo "porsiaca" y hace tropecientos años que no usas?
- ¿Qué has decidido sacar por falta de espacio, aun renunciando a la comodidad que te proporciona llevarlo?
- ¿Realmente usas todas las velas que estibas?
- ¿Qué llevas sólo porque es la conditio sine qua non para que la "parte contraria" quiera navegar contigo, aunque de buen grado tirarías por la borda?

Creo que todo ser humano tiene tendencia a acumular bienes, recuerdos y cosas de dudosa utilidad. Y es educativo saber renunciar a cosas "porque sí". Una amiga mía me contó una vez que se siente feliz cada vez que siente que le hace falta algo, pues este primer mundo en el que vivimos nos invita a atesorar incluso lo que no nos hace falta

.
En fin, ahí os dejo una patata caliente.
1 Nota al pie: Este discurso no es válido para la tripulación del Sonrisa, donde hay espacio de sobra para estibar lo que se quiera y más.