Y tanto que disfrutan.
Tengo una hija de 12 años, que lleva cerca de 5 años en la Escuela Mun. de Vela de Barcelona, alguna veces el estado de la mar es tal que yo sería incapaz de salir con mi barco, y ellos es cuando más disfrutan. Les va la marcha. Eso sí, siempre muy vigilados por los monitores y con equipo adecuado. Les encanta llevar el barco ( pico, panchito) al límite y volcar de "chocolatera" ( palo hundido y orza al sol) para posteriormente adrizarlo por sus medios. Desde el inicio, los monitores les enseñan a volcar y adrizar. De esta forma conocen las técnicas a aplicar. A no temer el mar pero sí respetarlo. A conocer los límites de la embarcación, a saber dominarla,a las reacciones según viento y mar; a que sea una continuación de ellos mismos. Se cuelgan del barco con los trapecios, escoran hasta límites que a mí se me pondrían de corbata.
Los chavales de estas fotos son auténticos campeones, y el estado de la mar es realmente duro.
Bendita juventud.
Salud y birras
