Siempre he pensado que el que grita de dolor hay que acompañarlo y ayudarlo. En este caso, aunque los post de Enricación sean dificiles de comprender y aceptar, dejémosle contar sus problemas, escuchémosle y cuando todo termine, le felicitaremos por su tesón, aunque haya sido a costa de insultar a todas las naciones del mundo, porque , sinceramente, eso se lo merecen la mayoria de burócratas que viven de nuestra pasta.
Vamos que no es momento de meterse con él, no creéis?
Joan