Ante lo que dicen Regue y Trabañarru acerca del pescador, si nace o se hace, estoy de acuerdo con ellos (
no es extraño si tenemos en cuenta que en este foro estamos los más listos del panorama náutico pesquero
) creo que hay algo de innato en todo esto como en cualquier actividad de esta vida, pero creo que el pescador mortal, como nosotros, no tiene esa habilidad, sabiduría y experiencia para localizar el pescado. Por tanto no tiene más remedio que limitarse a insistir sobre marcas heredadas. Sin embargo, la sonda y su buen uso, nos permite abrir nuevos horizontes y buscar (si se quiere) para poder parecernos remotamente a esos patrones del puerto de Trabañarru y de otros capaces de encontrar pesca hasta en una piscina.