Caray, menos mal que todo salío bien y que moralmente, para todos nosotros, ganasteis la regata
Esa ha sido mi obsesión desde hace muchos años navegando por el mar de Alborán, nunca vi en el mar una patera, pero me obsesionaba la escena vuestra, solo que con 50 personas en un bote a punto de zozobrar, con mis hijos a bordo, fue a raiz de la desagradable escena de llegar a San José y encontrarnos un cadaver en el muelle, de un inmigrante, por supuesto.
Anoche cuando leí vuestra historia ya no pude dormir.
Lo
escribí una vez aquí