Re: Travesia accidentada
De un salto se subío a la cubierta sin pasar por la bañera dispuesto a hacer el mayor daño posible, a machacar a todo. Con la luz de la luna distinguió la neumática que les estaba abordando y a dos figuras que había dentro, una de ellas sentada en uno de los balones y al mando del fueraborda y la otra de pié, con las piernas abiertas para mantener el equilibrio y las dos manos sujetando una pistola que apuntaba directamente a todo lo que el tenía y quería en ese momento. Ese sería el primero.
|