Antes de Salir de Puerto Santo, miramos la Meteo... 3 centros de bajas preciones en el camino..., pero el capi dice que bueno, que esta se desplazará por aquí, aquella otra por allí y la tercera lo normal es que se diluya...( yo, aprendiz, mosqueado

pero, si el capi

lo dice, allá que vamos)
Pues nos metimos en el fregado más duro que he conocido ,

mar montañosa ( seguramente olas de + de 10 metros con prompientes), " y antes de navegante he sido surfero...y de olas aún entiendo un poco",
viento, de 55 nudos mantenidos , y rachas de mas de 70 nudos ( mientras funcionó el anemómetro, que más tarde salió volando y menos mal que no supimos a ciencia cierta hasta cuanto llegó, pero por la noche aún subió más).
Metimos el palo en el agua 4 o 5 veces, y en un momento dadó ( rotura del segundo foque, y a continuación, rotura del arraigo del carril de escota de la mayor), pues mi capi, se queda bloqueado...

, ya no sabe qué hacer ( confieza que ha navegado mucho por el MED, pero que esto del Atlantico se le hace grande )... viendo que no reacciona... tomo el mando... hacer un arraigo de fortuna para la escota de la mayor ,esabilizar el barco , a proa a quitar los jirones que quedan del foque nº2 , izar el tormentin...
Al ratito , reacciona el capi, en voz baja me dá las gracias y nos ponemos a la capa, ( maniobra que había leido a Moitessier ), y que el capi me enseñó

, ( sólo por ver lo bien que quedó el barco con esta maniobra, doy por bueno lo aprendido en ese viaje).
Y por la confianza que cogí al ver lo que agunanta un velero

( gracias CIELITO LINDO , un Puma 34 hecho en teka).
Para no dejarlos en azcuas ( como hace la amiga Gota), les diré que finalmente y despues de otras vicisitudes, llegamos sin motor y remolcados a Isla Cristina...