¡¡Tabernero!!, una ronda...
Sin menospreciar los sabios consejos de los cófrades, cada uno, somos "nosotros y nuesstras circunstancias"... es decir, ante el mismo problema las circunstancias y la experiencia nos condicionan hacia una u otra acción.
Yo me encontré en una situación similar al obtener el PER, sólo que mi almiranta me dió el placet para el barco antes de obtener el título...
Como notaba esa falta de experiencia, con el patrón que me enseñó, realizé el traslado del barco hasta mi puerto y luego practiqué muchas maniobras con diferentes vientos para ir ganando experiencia.
Como muy sabiamente ya se ha dicho, a navegar se aprende navegando.
Tu mismo te darás cuenta de cuando puedes con seguridad afrontar la prueba de ir con la familia.
En mi caso también había tres grumetes de 8,6 y 3 años y para mí la seguridad era lo primero.
Saludos,
