Ahí va otro del que últimamente se ha hablado algo incluso gastronómicamente. La ballesta. Un pez curioso en todos los aspectos, curioso por sí mismo por su forma y características, como por ejemplo su piel y curioso porque es curioso él, vamos que a este también le gusta oler, o saber, y viene detras de los plomos y anzuelos atraido por ellos.