Precioso barco, huele a madera y brea. Mas mantenimiento, más ilusión, nunca entendí un barco donde no haya que hacer nada, ni un propietario que no supiera hacérselo todo a su barco.
En esta taberna quien pueda, te ayudará, y, aunque no siempre, encontrarás buena educación, y buen rollo.
¡Enhorabuena!
