Re: Los grandes marinos del siglo XVIII
Queridos cofrades
Don Arturo Pérez-Reverte siempre me ha caido simpático, aunque tal vez exagere un poco... Simplemente cumplí con mi deber y actué siguiendo los dictados de mi conciencia. En eso no hay ningún mérito ni virtud, tan solo la profunda convicción de hacer lo correcto y un inmenso amor a la Patria, a la chica y a la grande.
Nuestra Señora, la Virgen del Carmen, a la que honramos y recordamos cada verano los hombres de la mar, a quien encomendé mi alma y mi vida fervorosamente, y a quien veneré desde que tuve uso de razón en mi bendita y amada isla de Mallorca, esté con todos vosotros y os proteja del infortunio como me protegió a mi.
Mis respetos.
Cofrade Crimilda.
Hoy navegaré por la Bahía de Palma con mi barquichuelo, luce el sol y las nubes altas nos prometen que no lloverá. Sopla un ligero viento del sur-suroeste que augura buenas temperaturas. Te dedico esta singladura de todo corazón, esperando que tu ánimo y energía no decaigan. Visitaré de vez en cuando este hilo, tan hermoso como necesario.
Como siempre, y ahora más que nunca, y como dice el insigne marino al que homejaneo con mi pseudónimo...
Mis respetos.
Mis felicitaciones.
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