Re: Tertulia de pesca y una copa ¿cual?
-¿Has visto alguna vez una andanada de cañonazos?, es un momento en el que el ruido se puede confundir con el silencio –dijo Pilín- cuando llega el primer proyectil, estarías deseando que pasase a tu lado.
Con estas palabras comenzamos la segunda copa de Lagavulin. Nunca sabré beberlo como él, lo mete en la boca, le da una vuelta y lo traga, dando un extraño chasquido con la lengua, espera unos segundos y respira hondo.
-¿Por qué querrías estar tan cerca del disparo?.
-Cuando El general Strozzi con la urca Saint Jean Baptiste enfiló a nuestro San Mateo, pese a ser mucho más potente nuestro galeón, la gran movilidad de ellos, además de que habíamos perdido el barlovento, los colocó por nuestro costado de babor, entonces empezó lo peor, todo comienza por una esquina y va dibujando un trazo de orificios por el costado de tu barco, imagínate 16 de sus 32 cañones escupiendo fuego hacia ti.
Con sus relatos de batallas navales, los muchos años de experiencia que tiene parecen concentrados en pocas palabras, todo guarda una relación, la botella se va vaciando, la tarde viene cayendo. Los ojos brillan con la emoción mientras sigue relatando los hechos de aquel día.
- Aunque estaban los arcabuceros mejores del Reino de España en nuestro barco, rápidamente nos vimos rodeados por la escuadra de Strozzi, quien preparó los garfios para comenzar el abordaje una tras otra venían las ruciadas, no dejaban de entrar proyectiles por el costado de nuestro galeón, murieron muchos valientes, pero lo peor de todo, lo peor que te puede pasar es que sea un trozo de tu barco el que te mate, como le pasó a Julio, ya sabes, estaba en lo suyo y un trozo de su propio barco lo destrozó por adentro, toda la vida cuidándolo y un trozo se te mete en las entrañas sin darte una oportunidad.
- Tomemos una copa por él, seguro que le gustará.
- Ningún marinero desconfía de su barco, parece que fuera un amigo que lo lleva y lo trae, pero ya ves, algunas veces nos quita de en medio con la facilidad de las olas y deja un gusto amargo como las bilis.
Me gusta este malta, levantamos la copa por él y nos fuimos.
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