Pues ya estamos en casa... han sido dos días muy intensos en Barclona... llegamos el viernes por la noche mi Almiranta (Hirondelle) y un servidor... como no podía ser de otro modo, el vuelo de vueling/iberia, con 35 minutos de retraso (hoy, a la vuelta, sólo han sido 30

).
Estaba Juan esperándonos y nos fuimos directos al Blue Alachar, donde Gota nos habia preparado una cena estupenda y los cofrades perrunos Cufo y López nos recibieron encantados... vaya peaso de barco, es casi tan fantástico como sus propietarios.
Después de cenar, le dimos un tiento al ron de Sunrise, con su antirrobo y todo... pero las Almirantas decidieron irse a dormir y Blue Alachar y un servidor decidieron ir a tomarse un mojito al bar del puerto... estupendo mojito y mejor conversación... y como dos abogados juntso, aunque estén de copas, no dejan de hablar ni debajo del agua... y teníamos mucho que hablar con respecto a ciertos proyectos del departamento jurídico de Anavre... pues antes de que nos diésemos cuenta nos pusieron de patitas en la calle... y nosotros al Blue que nos volvimos... a seguir hablando de nuestras ideas y combatiendo con gran entereza y perseverancia el contenido de una botella de ron...
Así que entre la charleta y, chupito a chupito, se nos hicieron las 4 y media...
El sábado, a eso de las 9:30 me llama Nelson y me dice que pasa a recogerme... pero acababa de despertarme y estaba yo un tanto espeso... pero nada que un buen té, una ducha y otro poco de conversación mañanera no arreglen. Juan me prestó su coche y para allá que nos fuimos... mi Almi y yo.. pero conseguí perderme, a pesar de las clarísimas indicaciones que había recibido... con lo que tardamos casi una hora y media en llegar al Salón Náutico...
Por fin, a eso de las 12 llegamos al Salón... Nelson nos esperaba y llegamos al stand de Anavre, y no me podía creer aquello.... la afluencia era constante, cofrades, socios no cofrades, cofrades socios, cofrades no socios... aquello parecía una romería...
Y así sin parar hasta las siete en que me fui con Biplaza a ver la presentación de la Ophiusa y la regata Dragonera... en que Ophiusa echó un capote a Anavre realmente impresionante para cuyo agradecimiento no me bastan las palabras...
Luego otra vez para el Blue, a dejar el coche de Juan para irnos juntos los cuatro a la cena, que fue un placer, como siempre que nos reunimos.... una larga mesa de 24 personas con cofrades como Dunic y su Almiranta, Vin-i-set, Rik, Rayo Verde y Almi, nuestro brujo informático residente Neo y su encantadora y reciente Almiranta, Icórdoba y su simpatiquísima "contraria", Nelson, Mafaldita (que se ha pasado el Salon entero brindando su sonrisa y derrochando simpatía en pro de Anavre), Biplaza, Dani (lo siento, no recuerdo tu nick) Mendaña, LSV y seguro que me dejo a alguien, por lo que pido perdón...
Tras la cena, cada cual a casa... nosotros al Blue Alachar donde tuvimos otra entretenida conversación el Mago del AVBJ since 2009 y un servidor....
Esta mañana, nos hemos ido al Port Vell con Gota, el Capi tuvo que irse a currar, y hemos visto unos cuantos barcos y algún que otro conocido... para luego irnos de nuevo al stand de Anavre que, aunque más calmado, seguía siendo posiblemente el más concurrido de la zona y donde he tenido el placer de concer a Gracy, Atlántida y Biziberri... pasear un poco por el recinto de Gran Vía y luego acabar de matar el famoso jamón que Gota donó para el stand acompañado de picos y un estupendo vino que nos había regalado otro socio... y compartirlo con cofrades y nuevos socios...
De repente, alguien (de hecho todos, desde mi Almiranta hasta el resto de la concurrencia, me han hecho notar con una cierta alarma que era hora de partir para el aeropuerto porque se hacía tarde... y eso hemos hecho, Gota, anfitriona insuperable, nos ha acompañado y... tras pasar el filtro con esa impresión de que eres un delincuente al que dejan volar por caridad, demás de que siempre te hacen sentir culpable por no haber ido antes al aeropuerto... Vueling nos ha obsequiado con media hora de estancia extra en Barcelona
En resumen, qué más se puede pedir que un finde con unos anfitriones maravillosos, un barcazo estupendo en el que nos han hecho sentir como en casa y el conatacto con tantos cofrades que nos han regalado su compañía y la mejor de sus sonrisas....
Gracias a todos... no puedo decir otra cosa....



salud!!!