Hola, aviador. Yo empecé a volar tubo y tela con los Quicksilver MXII, Tango y uno de producción valenciana, el Colometa. En aquellos años disfruté enormemente de la sensación de volar de verdad, el aire en la cara, viendo el mundo lentamente desde la vista de pájaro, y esos recuerdos son inolvidables.
He empezado hace poco con el mar, estoy aprendiendo, pero la adicción es la misma.
