El problema de, por ejemplo, un tornillo de latón (65% cobre 35% zinc) en ambiente marino es que se produce un fenómeno de "deszinctificación" (ni sé si se escribe así ni si existe siquiera la palabra), vamos, pérdida de zinc, el cobre y el zinc forman un par galvánico y reaccionan como si estuvieran bajo agua salada (sólo que más despacio), el resultado es pérdida de zinc y por tanto de resistencia del tornillo. Por eso cuando al cabo del tiempo queremos sacar un tornillo de latón es fácil perder la cabeza. La del tornillo digo, pero también la nuestra si nos cabreamos demasiado

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En el barco mejor bronce e inox. Aunque la "deszin... " esa también ocurre en el bronce, lo hace en menor medida que en el latón.
