Humberto, te deseo una vida feliz allá donde vayas. Pero yo no te envidio. Sé que mi vida está en esta parte del mundo. No obstante, me gusta ver cómo la gente puede finalmente vivir como quiere hacerlo.
Me ha gustado conocerte y poder leer tus experiencias.
Tal vez algún día pueda visitar ese extraordinario lugar.
Un abrazo
