La verdad es que no es un aparejo muy profesional, pero cumple su misión con creces y se amortiza rápido. Este verano con el Cofrae Navarca y rozando los seis nudos (el dirá que muuucho más), sacamos una ración de caballas y peces limón, pero lo mejor fue la diversión añadida a la travesía, los niños disfrutaron con la pesca como enanos. Es un equipo sencillo, barato, efectivo y muy apto para crear afición entre los grumetes o para acallar a aquellos que siempre dicen que la pesca es algo aburrido.

