Saludos cofrade Felipe.

Veintitres días sin noticias. Empatizo con tu causa en sus dos vertientes: la sinrazón del poderoso y la soledad del luchador. En la primera, aunque la indefensión te ahoge, piensa que el tiempo pone a cada uno en su sitio, que NO la Ley, tu sabes mas de ello que nosostros, sin entrar en política. Es cuestión de paciencia, de esperar las tornas, firme en lo que crees y sin bajar la guardia.

Mas avezado estoy en el segundo tema. Para no explayarme, te diré que las circunstancias me han llevado a "encabezar" a un colectivo numeroso. Lapido tiempo, familia, dinero, posición ventajosa, salud etc etc ¡ No te puedes imaginar hasta que punto la gente es retorcidamente injusta, traidora, cobarde y egoístamente desagradecida.! Lo único que me llevo a casa es mi verdad, el amor propio del deber cumplido entre tanta mi**da. Y no los culpo aunque me desmotive. EL MIEDO ES TAN LIBRE como el esfuerzo para superarlo y cada uno sabe lo que se cuece en su interior y en su casa, no somos quién para juzgar. Con este rollo solo quiero darte ánimos y recordarte que ningún espectador cambia el mundo. Solo alcanzan logros los hacedores. Aunque te sientas solo, porque realmente lo estás, piensa que en el camino puedes encontrar compañeros dispuestos a arriesgar, al menos, durante un trecho. Por tu causa

Fuerza y Honor