Lo que quería contar (en el hilo "cómo cargarse una afición" también está, pero con sus reflexiones) :
Transcurridas unas 6' de la salida, una embarcación tuvo la mala fortuna de en un pantocazo, se le rompiera un obenque con la consiguiente caida del palo al agua y todo lo que ello comporta. Por suerte, no hubo que lamentar más que lo referente al material, pudiendo los 2 tripulantes por ellos mismos solventar con buen arte la situación y llegar a puerto.
Pues bien, la cosa está en que cerca de dicho barco navegaba nuestro cofrade Amarena, el cual se percató del incidente del barco de su eterno rival y amigo (quizás alguien no entienda eso). Inmediatamente, repito, inmediatamente, arrumbó al barco siniestrado a fin de prestarle la ayuda que pudiera necesitar, abandonando la regata sin valorar ni pensar que tal acción le podía apartar del primer puesto en su grupo que estaba defendiendo aquel día (por suerte, llevaba suficiente ventaja sobre el segundo clasificado para que ni aún así al final le arrebatase este lugar).
Se fué hacia el barco, ayudándole en lo que pudo (p. ej. le pasó una cizalla para los obenques). Hizo de puente con la organización para notificar lo ocurrido (el otro barco, lógicamente, se había quedado sin radio y con el walky, dificilmente hubiese llegado). Finalmente lo escoltó hasta el puerto base.
Un

por Amarena, que demostró que además de un buen regatista, es mejor navegante y amigo.