¿Alguien se ha parado a pensar que en lo que va de año van más de treinta maridos asesinados por sus esposas?...
...¿O es que no se conoce la noticia?...
¡Aaaaaaah!, que esto no vende titulares, claro, si voy a la policía diciendo que mi mujer me pega, quedo como un gilipollas, supongo.
Pero como decía en mi anterior post, estos temas, mejor para la barra del bar, aunque esta mañana lo comenté en la barra del bar y una señorita a la que no conozco de nada terció en la conversación y empezó a decir que algo habrían hecho esos treinta para merecer esa reacción de sus ¿señoras?. En fin, que todo resulta ser del color con que se mire, porque hoy si no miras con el cristal del color adecuado..., vamos, que nos encontramos exactamente igual que hace cuarenta años.
Solo cambia el lado de la tortilla
Prefiero cuidar mis relaciones personales para no ser causa de portada prensa-amarillense.


Y estas, para acompañar los bocados a la tortilla, a ver si entre unos y otros acabamos con ella.