Gracias por vuestras aportaciones. Esta ronda la pago yo.
En realidad todos podeis tener razón. Hay mil factores que se deben tener en cuenta.
-. Vamos a empezar a pensar si en ceñida deberíamos arribar un pelo.
-. O si aguantamos demasiado en génova grande. Con viento hay que cambiar.
-. O si nos hemos tumbado a la bartola con el trimado de ese palo.
-. O si...etc. etc.
Estamos estudiando todo ello. Incluso la posibilidad ya apuntada de que la vieja vela (por su bolsa) conceda mayor arranque con ventolinas. Con la nueva habrá que ponerse las pilas y trabajar pajarín, backstay y driza con otro garbo. En fin...cambiar el chip.
Lo que si voy a dejar claro es que la velería se ha portado siempre de forma excepcional. No es la primera que nos confeccionan y los resultados están más que probados. Algunos de vosotros sabe que viste a buena parte de la flota con notable éxito.
No solo son profesionales con conocimientos totales y actualizados sobre velas; sino que la atención es exquisita. Pocas velerías tienen línea directa con el cliente y se prestan a navegar las veces que haga falta (incluso a regatear) por dar ideas sobre la vela. Miden, remiden, suben la palo, mandan planos y vistas en 3-D. En definitiva: profesionales como la copa de un pino. De lo más recomendable.
Saludos.