Hola Toletum
Me parece un gran relato, y en cierta medida te envidio.
Yo hace un año me plantee vender, o bien el barco, o bien una casa que tenía en la montaña. Al final entre mi mujer y yo decidimos vender la casa de la montaña y quedarnos nuestro velero, sin consultarlo a nuestras dos hijas de 7 y 10 años.
Cuando éstas se enteraron, entraron en cólera y nos reprocharon, y nos reprochan todavía, el porqué no habíamos vendido el barco en vez de la casa del Pirineo, tocándome las pelotas cada vez que vamos al barco.
Espero que el tiempo lo cure y vuelvan a cogerle cariño.